'cookieOptions=msg' El blog de Seamus

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Estudiante de Artes Plásticas y bloguero en los ratos libres.

sábado, 18 de abril de 2015

Una vez más, he ido a la última edición del Salón del Manga de Alicante, que se celebró este finde pasado en la IFA. No estuvo mal, aunque ya veréis la de tonteridas y situaciones que se fueron sucediendo a lo largo del finde. Comencemos!

Prólogo: GOTTAGOFAST!



La cantidad de FAILS que se van sucediendo una detrás de otra no tiene precio. Esta vez me tocaba quedarme en casa de mi abuela para poder ir a la IFA, así que me fui en bus. Conforme pisé el bus dije "mierda, me he dejado mi cabeza de caballo loco en casa". Tarde; llegué a casa de mi abuela, llamé a mi hermano y le dije "voy a madrugar para recoger la cabeza de caballo". Me llamaron loco. No me arrepiento de nada.

Es sabido por todos aquellos que lean este blog que sufro de nervios cuando se acerca uno de estos días, al punto que no poto de milagro. Bueno, el caso es que me levanté a las 6:36, me vestí y no desayuné nada salvo una tila. Llegué a Santa Pola a las 8:00, recogí mis cosas y pillé el bus de las 8:30. El bus hacia la IFA en principio tenía que salir a las 9:30 y dejarnos allí a las 9:50. 

Capítulo 0: Llegada y mareos.

Llegados a este punto, si el primer FAIL era el haberme dejado la cabeza de caballo a 13Km de distancia, el segundo fue el retraso triple de los buses, ya que varios buses con destino a Alicante llegaron a la estación de Elche y no paró ninguno hasta las 9:50 (sí amigos, el bus llegó a Elche a la hora a la que debíamos haber llegado a la IFA).

La tercera pifia fue que me dieron ataques intensos de angustia dentro del bus (tos de esa fuerte y ácida, que hasta uno piensa que va a toser los pulmones). Llegando al recinto, tenía ganas de echar hasta la tarta de mi 5º cumpleaños. No podía más, así que me dije "me la juego ahora que no me ve nadie". Acto seguido, bajé la cabeza hasta tener el suelo lo bastante cerca, y emitir un sonoro y asqueroso "jjjjpueagh!". Me quedé como nuevo y salí del bus más fresco que una lechuga. AAAHORA empieza lo jodío

 Capítulo 0.5: Meta-cola y entrada.

Como siempre, la cola es abundante y como siempre, se hace en un pabellón distinto. Lo primero que ví conforme iba llegando al final de la cola era un grupo de gente que cada vez se hacía más largo. Giré una esquina y me encontré con...bueno, miradlo por vosotros mismos:

 
              Esta mierda empezaba abajo a la izquierda y terminaba en esa escalinata verde de arriba a la derecha



Lo que estáis viendo en la foto de arriba no es otra cosa que una cola para entrar a la cola del salón.Durante la espera, me puse un rato la cabeza de caballo loco y conocí a un chaval que en principio solo iba para pillar camisetas de Nirvala y otros grupos, así como a dar abrazos a las chicas que piden. No pasó mucho tiempo hasta que llegamos a la cola de verdad, y de ahí a la entrada del pabellón.

Capítulo 1: Dentro.

El ambiente era de esperar: gente repartiendo folletos, gente disfrazada gastando billetes, y gente apelotonada entre los salones, indecisas porque no sabían ni qué comprar, ni a donde ir. Yo, ni corto ni perezoso, empecé con el maratón de fotos:

Wirt, de Over The Garden Wall

Skull Kid, de The Legend of Zelda: Majora's Mask.

 Solaire, de Dark Souls, haciendo un "Praise the Sun"

Luego de echar un vistazo rápido por la zona izquierda del pabellón, me fui a uno de los escenarios, donde había mucha gente reunida a su bola. Luego de un vistazo rápido, pude ver a una compañera de clase-compañera de comilonas, Helen, que me saludaba desde un extremo. También fue casualidad que detrás de ella (que iba cosplayeada de Sasha  Braus, de Shingeki no Kyogin/Ataque a los Titanes) estuviera mi querido compañero de fotos, El Doctor. Tuve que hacer una pequeña pausa porque tenía a dos personas hablándome a la vez y me estaba haciendo un lío.

 Un Bananaman y Helen, cuya patata acabó peor que la cara de la chica que tiene detrás.

Como en esa zona no había ningún evento por el momento, nos fuimos a un concurso clásico del salón: el Anisong   

 Mini capítulo: Anisong

El Anisong es un concurso que hasta donde se, se repite cada año en el salón. Consiste en adivinar el nombre del anime que está sonando a lo largo de varias rondas más eliminatorias, etc. Llegamos a tiempo para pillar asiento (ella, porque yo me senté en el suelo como buenamente pude) a eso de las 11:35 aprox.

Realmente no duramos nada allí, porque entre que ella escribía a boleo y yo me quedaba con cara de "Cuanto tiempo hace que no veo anime?", recogimos las cosas y nos fuimos al cuarto de hora, cada uno por su lado.

Capítulo 2: Viejos Conocidos.

Si mal no recuerdo, puede que me encontrase en algún momento con el Doctor, aunque no es el tema a tratar en este capítulo.

Tras pegar unas cuantas vueltas y seguir sin decidir qué compraría primero, me fijé repetidas veces en una chica vestida de Pinkie Pie (una de las protas principales de MLP:FiM) que estaba paseando junto a dos chicos más. Sabía que me sonaba de algo, pero no sabía de qué hasta que me acerqué para pedirle una foto y se dio la vuelta. Ahí pude verles claramente: eran Moekonya, Karurosu y McDohl, del salón anterior (bueno, creo que McDohl tal vez no porque solo le vi unos 30 segundos el año pasado, pero aún así no tardamos en hacer buenas migas :D ). Saludé a los tres y fuimos a echar más vistazos en grupo, parándome cada vez que podía para sacar alguna foto (y no, al final no pude sacar una foto de ellos, salvo de McDohl, pero eso os lo enseñaré más adelante):

Yisus-palomo

Graves, de League of Legends con su skin veraniego

Sudaderas de Oshawott, Portal, Hulk o Spiderman

Reliquias del pasado como la GameBoy "tocho", el PokeWalker, la  primera Pokédex o el Majora's Mask. Confieso ser un orgulloso portador de un pokewalker y una Pokédex :D


 Figuras de Dragon Ball Z con efectos y poses de "se trasca la magedia"

Aparte de sacar fotos, también me ponía la cabeza de caballo y sacaba mi cartel-reclamo de miembros del foro. A pesar de no encontrar a nadie conocido (lo cuál fue una lástima, porque se que hubo gente que fue y aún así no pude dar con ellos), sí encontré a un tipo que decía pertenecer al foro de MLP en el que estoy tiempo atrás. Hablamos sobre la recién estrenada temporada 5 y sobre unos rediseños que había hecho. También vendía el manga de Dragon Fall a 3,41€ si mal no recuerdo. Terminamos pronto la conversación porque se me escapaban Moe y compañía. Ella se compró un peluche de Chrysalis -villana de MLP- y McDohl el Super Mario Kart de SNES por unos 35€ (No me parece excesivamente caro, pero sí la mayoría de juegos que se vendían en ese puesto, comparado con otras ediciones. Por otro lado, los peluches de MLP de este salón en concreto, no sólo son más baratos que los oficiales sino que además tienen un mejor acabado y son más fieles a la serie. No ganas esta vez, Hasbro).

El mareo seguía persistiendo un poco, pero como me moría de hambre, me separé del grupo y salí a tomar algo.


Capítulo 3: Fuera.



Justo antes de salir me saludó una vieja amiga desde fuera. Salí y estuvimos hablando un rato largo hasta que otra vieja amiga (sí, apareció mucha gente conocida de golpe. Yo no controlo estas cosas) de la cuál os he hablado alguna que otra vez (funfact: a veces he llegado a pensar que era una versión femenina de mi, y no voy muy desencaminado). Llamémosla AnaFlap:

 AnaFlap, vestida como Aiden Pearce, de Watch Dogs

Ella también quería zampar algo, así que buscamos-con resultados no muy buenos- un sitio para sentarnos y llenar el buche. Realmente podría haberme comido un toro y seguiría con gusa: patatuelas, un bocata y media botella de agua. Quería más, pero no quería abusar. De mientras, entre bocado y bocado del bocata revisaba mi 3DS para reclutar gente en la plaza de la amistad, coleccionar cromos y de paso liberarme a mi mismo en Rescate Mii (que ya hay que ser puñetero para quedarme justo al final y no poder tener el timpo suficiente para pasármelo en el salón anterior). Cuando me sentí con fuerzas para retomar el camino, volví para buscar a McDohl & Co.

Si mal no recuerdo, aquí serían como las dos menos cuarto de la tarde aprox. 

Capítulo 3: Sueño. Mucho sueño.

No tardé mucho en encontrarme de nuevo varias veces a las dos chicas de antes, a las que les pregunté si habían visto a Helen (conocidas también por ellas y la gente de alrededores como La chica de la patata), pero nadie dio respuesta clara. Más adelante me reencontré con el grupo anterior y seguimos dando vueltas para ver qué encontrábamos. Mi hambre de sacar fotos no paraba (ni parará):

 Un cosplay de GLaDOS y Wheatley, de Portal 2 bastante decente...

...pero ni punto de comparación con este.


Miembro del equipo Magma, de Pokémon R/Z/E. Me dio un brohoof :D

Un Bomberman bastante molón.


Auron, de Final Fantasy X. Nada que ver con personajes de Internet.


 Freya, de Final Fantasy IX

(nota: tengo una pequeña laguna mental aquí, así que vamos a fastforwardear un poco)

Serían las tres menos diez y yo estaba muerto de sueño. Como tenía que esperar a unos invitados muy especiales que llegarían sobre las tres y pico, me separé del grupo una vez más para salir y tomar el fresco (hay que tener en cuenta que me desperté a las siete menos veinte, pero solo dormí dos horas no consecutivas. Las noches de los viernes en Elche son Satán, y más si se vive en el centro). Salí cual muerto viviente, llegué al extremo del recinto y en cuanto vi un lugar apto para descansar, me desplomé e intenté dormirme un poco.

Sobre las tres y media, vi que no llegaba nadie conocido. Mis nalgas estaban hechas polvo y tenía cachivaches apoyándose en mi cuerpo. Lo siguiente que hice fue sentarme en uno de los muchos bancos de piedra que abundaban en el exterior, dejé mis bártulos y me quedé esperando.

Y esperé.

Y esperé

...

Nada. 


Eran casi las cuatro. Me sentía con más fuerzas que hacía una hora. Cuando quise darme cuenta, vi a Moe a unos pocos metros hablando por el móvil. Me acerqué y me dijeron "llevan aquí desde hace como dos horas".

Es en este momento cuando me doy cuenta de que he estado esperando durante una hora a dos personas que ya estaban en el salón desde hacía dos. Y encima no nos habíamos cruzado en ningún momento.
Claro, en ese mismo momento uno por fuera se queda tal que así:

   Y por dentro uno está tal que asá:


Me dieron una localización aproximada y fui corriendo como un loco a por ellos.


Capítulo 4: Reencuentro.

Fui a por ellos, buscando primero en la zona de juegos, y segundo en la zona de descanso derecha. Y allí estaban.

No me vieron a la primera, así que grité un poco para llamar su atención. El primero me reconoció pero la segunda no, aunque se giró justo cuando hacía una falsa embestida (perfect timing).

Por fin, tras mucho tiempo, volvíamos a encontrarnos: Nima (a quien conocí en el salón anterior y mencioné en el análisis de aquél libro) y su acompañante-pareja, Ryuka, a quien por fin pude conocer en persona.

Antes de ir los tres a por Moe y los demás, les di mi regalo de bienvenida: chapas. A Ryuka, dos de Konata Izumi, de Lucky Star, cuyo merchandising en este salón cumplirá una pseudo-ley de Murphy de Todo el Merchandising aparecerá en el momento en que no tengas dinero que gastar. A Nima le tocaron dos chapas relacionadas con el mundo gatuno, que ya saldrán más adelante. Me dieron las gracias y salimos.

Es también en este momento cuando la racha de Fails vuelve a la carga. Como hacía un rato largo que no sacaba al caballo de paseo, me puse la máscara para salir y atraer un poco la atención de la gente (es muy gracioso verme andar por un pabellón lleno de gente, viendo poco o nada y guiándome con la mano y el mango de mi cartel como si fuera un señor ciego). Cuando el sudor empezaba a nublarme la vista, ocurrió lo que me temía: conforme me saco la máscara para volver a ver se me cae un cristal de las gafas.

Dos veces.

Y a día de hoy sigue suelto (bueno, y desde Enero, pero eso es otra historia).

La cosa es que luego de reunirnos todos, hablar de todo un poco y preguntarnos por qué seguíamos fuera si hacía frío (funfact: aquí hablé de la famosa teoría de que las chicas son inmunes al frío, cosa que Moe y Nima negaban en rotundo. Finalmente, Nima y yo concluímos en que sólo las chicas de instituto son inmunes al frío, puesto que tienen el don de la "puteridad". Eternamente PTS), así que oooootra vez pa' dentro.


Mini Capítulo: Paseo y fotos (sí, he creado un capítulo como excusa para poner fotos).
 
Aún quedaba como 45 minutos hasta que empezase cierto evento al que tenía pensado ir, así que tuvimos tiempo de sobra para ver el salón todos juntos y pararnos tranquilamente a ver cosillas. Si hubo algo que me llamó la curiosidad en esta edición, fue que la exposición de consolas antiguas había pasado a ocupar una gran zona a verse reducida a unas estanterías pequeñitas:

R.O.B., un gadget que salió para la Nintendo NES


 Diversos artilugios como la Zapper o el Scope de NES y SNES, o mandos y joysticks de Star Wars

 No obstante, así se podían apreciar un poco mejor, aunque para mi gusto estaban demasiado altas (qué remedio, o en vitrinas bajas o en estantes altos. No conocen eso del punto medio).

 En esta ocasión encontré tres cosplays bastante curiosillos y bastante bien hechos:

Mago Blanco de Final Fantasy paseando a su chocobo negro

Delphox, de Pokémon, con un peluche de Fennekin

 Dos murlocs, de World of Warcraft

Quedaba menos para irme, pero todavía había tiempo suficiente. Esta vez fuimos a la zona de juegos. Creo que había demasiado espacio para tan poco juego, pero en vez de pararnos a ver cosas de Call of Duty y derivados, fuimos a ver a un par de japos jugar al Stepmania (equivalente actual a Dance Dance Revolution: un juego de baile cuyos pasos se realizan con una alfombra especial. No apto para gente con un nivel de psicomotricidad a menos que 0).

Ahora: jugaban de puta pena. Fallaban hasta una canción más lenta que la burocracia. Conclusión: o no eran japos o era gente haciendo cosplay de japos. Sigamos pues.



Ni pudieron apenas con Castlevania

 Nima, con un cosplay de Hilda (entrenadora de Pokémon negro) y McDohl. Ahora que me fijo, Moe y Karu están justo detrás.

Si mal no recuerdo, salimos una vez más para que Moe y los demás pudieran dejar sus cosas. Aproveché para darle a Nima unos Nerds (mini caramelos de melocotón y frutas del bosque de la marca Wonka. Muy ricos, sí, pero si yo los tengo muertos de risa, y se que Nima les dará mejor uso que yo, pues mejor que los tenga ella que yo :D). Aquí fue cuando me despedí de ellos (17:15 aprox), porque llegaba mi momento; el momento que llevaba esperando durante tres años. Tres años sin que escuchasen mis súplicas pero al final, dio resultado. Hoy iba a participar en el GameSong.

(vaya, al final me ha salido un capítulo no tan mini)

Capítulo 6: El GameSong



He estado esperando pacientemente tres puñeteros años a que sucediese esto. Ni os imagináis lo eufórico que estaba en este momento. Me preparé a conciencia durante meses a base de canciones de todo tipo, géneros y épocas para ir bien preparado. Viendo cómo se desarrolló el Anisong, Helen y yo decidimos compincharnos  para sacar una puntuación alta (16 rondas más eliminatorias. Oro puro). No iba realmente con la intención de ir a ganar un trofeo o algo, sino más bien a hacer el cabra y a ver cuántos juegos podía identificar.

Llegué allí con tiempo de sobra. Helen no venía. Y repartieron los papelitos para anotar canciones. Y seguía sin venir. Y me puse nervioso...hasta que dije "que le den, voy a hacer esto yo solo" 

La cosa iba así: Como dije antes, constaba de 16 rondas y tres eliminatorias. Cada dos rondas echaban un minuto y poco de alguna canción conocida y el siguiente era un especial. Al principio fueron saliendo canciones de juegos conocidos como Mario, Sonic, Pokémon, etc.

 
Más adelante, en la ronda intermedia, fueron saliendo juegos como "Metal Gear IV" o "God of War II". Finalmente, en las rondas finales fueron saliendo juegos no tan conocidos (o sí) como "Shovel Knight" o "Saints Row: The Third".A diferencia de las primeras rondas, en estas solo salían dos y duraban menos de 30 segundos. Se que de las 16 terminé enteras y bien unas 13 y media.

 Por supuesto, hubieron algunas de las que no tenía ni idea, pero luego resulta que conocía el juego (ej: Titanfall o Destiny). Creo que era la única persona que estaba haciendo gestos raros para intentar acordarse de cada juego. Por suerte, estaba en la fila trasera y creo que nadie se percató de ello.

Terminado el evento, los organizadores se pusieron a calcular, juzgar y eliminar, todo ello en secreto y en silencio, mientras todo el mundo conspiraba y pensaba "he ganado?/he perdido?/me hace gordo este vestido?". Un colega se me acercó y hablamos sobre el día en general y el GameSong. Me habló sobre un sitio que vi anteriormente pero no paré a participar: una ruleta con premios que van desde chapas a posters o tazas. Le dije que iría luego de terminar el concurso.

Aquí pasó algo que no se ni cómo definir, si bueno, malo o raro. Media hora después de terminar el conurso salió el representante -que por cierto, hablaba como Salvador Raya y parece que tenía poca pasión por su trabajo, o al menos así lo demostró cada vez que pedía una canción en el concurso- y dijo "vaya, parece que nos queda poco tiempo, así que hemos elegido a los ganadores a mano alzada...tú, tú y tú".  Tres fueron elegidos para las rondas definitivas, que estuvieron moderadamente reñidas, pero al final solo salió uno victorioso...que casualmente luego descubrí que fue el mismo tipo que ganó el Anisong


(Supongo que igualmente no habría ganado, pero quién sabe...la cosa es que no me arrepiento de haber participado y salí más que satisfecho)

Capítulo 7: Relleno Innecesario y vuelta a casa.
 
De camino a la ruleta saqué un par de fotos más:

Vale, realmente no se de que va el tipo de la izquierda, pero el de la izquierda tiene cierto simil con el "Neckbeard Gangplank". Y no era el único que iba igual en el salón.

 Gigen y un hombre que parece Saul Goodman disfrazado de Lupin III

 Cuando llegué al puesto, mi colega me comió la cabeza con que tirase varias veces y blah blah blah, pero yo que soy muy agarrado solo tiré una vez. Recompensa: un poster la mar de majo de The Legend Of Zelda: The Wind Waker. Me lo metí en la mochila y fuimos a dar una vuelta fuera, ya que ahora ya no tenía nada más que hacer y no veía a nadie más conocido.

Andé más que un peregrino por dentro y por fuera. Ya no había cosas interesantes que hacer allí salvo andar y pararse a descansar. Pues tampoco tenía ganas de perder más tiempo allí.


 Una chica vestida del pokémon Piplup

Volvimos dentro y saqué mis últimas fotos:

Bolas de dragón normales y una de Namek. Abajo, un Totoro con cara de asesino en serie sonríe para la cámara.

Super Androide C-17 y C-18


 Un samurai que apareció en alguna de las exhibiciones de cultura oriental

Tras mucho andar y buscar, finalmente di una última vez con el Doctor, quien se unió a nosotros en nuestra búsqueda de reposo. Finalmente, nos sentamos en una pared cerca del escenario del extremo izquierdo del recinto. Allí me comí mi otro bocata, ojeé los horarios, y tras un rato de descansar las piernas dije "me largo de aquí". Guardé todo con cuidado de no cargarme nada -he heredado el don de la manazanería de mi madre. Y también el don de inventarme palabras para confundir al lector- y me despedí de mis colegas. Por último, pillé el bus que salía en ese momento (que de nuevo llegó tarde) y regresé a Elche, donde al poco de llegar caí muerto de sueño.

Eso es todo por ahora. Dentro de poco tendréis el artículo del segundo día, dónde hay más y mejores cosas (pero menos fotos hasta que el Doctor me pase las suyas. Hasta entonces ajo y agua para todos y todas :D)




 

Día de mareos, reencuentros y pifias: Visita al V salón del manga de Alicante (1er día)

sábado, 31 de enero de 2015

(seguramente quién haya entrado aquí por la imagen, que sepa que no voy a hablar de un mal libro)

Hoy vengo a hablar sobre un libro, pero no un libro cualquiera; os aseguro por lo que más queráis que este libro no lo váis a encontrar jamás de los jamases, a no ser con mucha suerte, que una biblioteca lo tenga disponible.

Antes quiero contar una no-muy-larga historia para que veáis la reverenda Odisea en la que me metí para conseguirlo. Comencemos:

Empezamos en Halloween 2014. Quedé con una amiga para pasar la tarde y ver a Miguel Noguera en la Casa del Libro. En una de estas, me habló sobre un libro que leyó tiempo atrás y que ahora no conseguía encontrar debido a que ninguna tienda lo tenía en stock y estaba descatalogado por la editorial. Por sus palabras, se notaba que realmente quería ese libro, y dado que la Casa del Libro era parada obligatoria, fuimos allí.

Allí, tras echar vistazos a cada recoveco, mirar en cada estantería y montoncito, y ya de paso, echarle un ojo a Noguera, fuimos a preguntar...pero no lo tenían. Creo que aquí mi amiga (que llamaremos Nima. Si nunca habéis oido hablar de ella, mirad mi artículo del IV Salón del Manga de Alicante) estaba empezando a perder las esperanzas. Si hay algo que me gusta hacer casi como un hobby masoquista, es buscar cosas difíciles de encontrar, de modo que desde ese día me propuse a mi mismo no descansar hasta encontrar ese libro.

Tomad nota, porque esto me lo propuse luego de salir del establecimiento. Fuimos a la Fnac y a una librería especializada en libros raros de encontrar. Nanay.
Llegué a casa y vi un artículo de hace tiempo en donde dijeron que la editorial que publicó el libro quebró y sus copias...digamos simplemente que se convirtieron en mariposa.

En ese momento yo estaba más o menos así:





Ese fue el punto en que me dije "las cosas se ponen serias...y no me voy a retirar tan fácilmente". Y sin embargo:

-Tras mirar en todas las páginas web relacionadas con el comercio de libros (que no son pocas, dado que incluso pasé de la primera pagina de Google), toodas decían lo mismo: agotado/no disponible/yokesexdd

-En la versión inglesa de Amazon, alguien de Texas lo vendía. No vendía fuera de EEUU.

Y llegadas las Navidades, (ya estamos en diciembre y empecé la búsqueda en Halloween) hice algo que no se me ocurrió en su momento: buscar la web de la editorial e investigar sobre el libro. Encontré tres páginas de las cuales dos vendían online. Ahí cometí un fallo gordo:

Pensé en regalarle a Nima por navidades el libro, ya que esas dos tiendas afirmaban en su web tener disponible el libro, así que inmediatamente ingresé el dinero y lo pedí, con su correspondiente mensaje de "te iremos informando debidamente". Se lo comenté y creo que le di un billete de primera clase en el tren del hype. A los pocos días me llega un mensaje: "está descatalogado. Lo sentimos". Por si os lo habéis preguntado, la otra tienda tampoco lo tenía.

En ese momento me entró un ataque de furia visigoda contra cierta tienda y cierta editorial, pero aún así no desistí.
Y entonces usé mi último último recurso: buscar en la red de bibliotecas de la Comunidad Valenciana para ver si lo tenían.

En resumen: Conseguí hacer un interpedido de bibliotecas (tras un momento un poco embarazoso en la biblioteca de mi ciudad que no tiene nada que ver con renovar mi carnet porque hacía tanto tiempo que no la pisaba que todavía tenía el infantil y tengo 19 años y medio) y apoderarme del libro EL 16 DE ENERO . Ayer terminé de leerlo y está listo para ser devuelto a su lugar de origen. En cuanto a mi, cogí mi cámara de fotos y...mirad esta canción y hacéos la idea





Terminada la historia, procedo a contaros un poco sobre el libro.

No se si estas cosas podrían realmente ocurrir en Tokio, porque no se si iré alguna vez allí...y el sitio donde ocurren los hechos no es Tokio...pero si se nombra alguna vez...bien jugado, Blandina.


Este libro trata sobre Salvador Fuensanta; un encargado de la limpieza en un aeropuerto que está a pocos días de jubilarse (él, no el aeropuerto). Es viudo, fumador pasivo y con buen sentido del humor. En mi opinión, el aspecto de Salvador sería una mezcla entre Scruffy, el portero de Futurama y Juan y Medio. 

Este señor tan agradable se dedica en sus ratos libres a contar pequeñas historias a la gente que espera en el aeropuerto, así como a algunas personas de su ámbito laboral. Analiza con gran precisión a las personas y sabe bastante sobre sus próximos destinos, aunque no quiera reconocerlo.

Si estáis buscando uno de esos libros que te hacen reír a cada pagina, te recomiendo que sigas buscando, porque la inmensa mayoría de las historias tienen un trasfondo bastante dramático (por ejemplo: la historia de un chico que quiso tomarse la justicia por su parte y olvidarse de la sociedad, unos compañeros que se inventaron falsos personajes para "fardar", o el giro dramático de un hombre que descubrió que si vida giraba en torno a un club secreto). Esto no quita que sea un mal libro. De hecho, me gusta todavía más porque me recuerda a un libro que leí hace poco más de un año en clase: Histories del paradís (Historias del Paraíso), que no tiene argumento fijo, sino que también cuenta pequeñas historias que se acaban continuando tras unos pocos capítulos, igual que en este libro. De vez en cuando hay que cambiar, ¿no?

Por otro lado, destaca el hecho de que apenas hay diálogo. El libro se narra como si en vez de haber diálogos, Salvador contestase directamente lo que le cuentan sin que una segunda persona hable. Veamos un ejemplo:


 Hola, ¡qué sorpresa!...¿Qué hace usted aquí? Si la memoria no me falla, y no me suele fallar, usted se iba a la India hace dos días...

¿Ve? ya lo sabía yo [...]


Otro punto por innovación (nunca me he topado con un libro de este tipo).
No es un libro muy largo (en mi caso, he tardado semana y algo leyéndolo bicuz lento y trabajos que terminar), pero no decepciona en absoluto. Eso sí, después de terminar el final de la saga de Los Secretos del Inmortal Nicolás Flamel (recomendadísima) pensaba que ya nada podía sorprenderme. Pues llegué al final y...reaccioné más o menos como este señor:

Aunque en el caso de Nicolás fue más exagerada todavía

Un final un poco extraño que nos hace plantearnos si realmente las personas que conocemos son esas personas.

Poco más puedo decir. A no ser que viváis en la Comunidad Valenciana, lo váis a tener un poquito imposible para leer este libro (y no, tampoco está en ninguna de las miles de millones de paginas de descarga. No creáis que no lo intenté). Si vivís en la CV (no Curriculum Vitae), os recomiendo que vayáis a la biblioteca más próxima y consultéis si podéis pedirlo, porque realmente merece la pena.


No quiero despedirme sin antes dedicar este artículo a mi amiga Nima, pues fue ella quién me descubrió este libro y consiguió que me auto-impusiera un nuevo reto personal (que aunque parezca que me tiré bastante tiempo para terminarlo, no se puede comparar a los...¿tres, cuatro años? para conseguir el nombre de la canción de Crazy, de Gnarls Barkley). Gracias mil, Nima, por este librazo ^^

Así pues, me despido. Bendiciones y buenas noches.

Análisis: Cosas que Nunca Ocurrirían en Tokio

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Hoy voy a hablar de mi propio estilo artístico: El Kowloonismo. ¿Qué es, de dónde procede y en qué se basa?

Bueno, todo comenzó en mi primer año de BAT artístico, justo a finales del tercer trimestre. Dando las vanguardias artísticas, nuestro profesor dijo que como trabajo tendríamos que crear nuestra propia vanguardia o estilo artístico. Me puse las pilas a fondo.

Al principio no tenía ni idea de lo que haría, aunque sí quería hacer algo abstracto, pero al mismo tiempo que tuviera un mínimo de lógica. Para inspirarme un poco, me vi imagenes y vídeos relacionados con el Art Decó y todo lo que tuviera que ver con la estética y arquitectura de los años 20-50.

Pasaban las horas y no encontraba nada. Ni siquiera un nombre propio para el estilo.

En una de estas, me dio por ver imagenesde uno de mis sitios a los que me hubiera gustado ir, solo por sentir la claustrofobia en su máxima expresión: La ciudad amurallada de Kowloon, en China. Básicamente era un hormiguero humano que aprovechaba el poco espacio que tenía a más no poder, que a su vez estaba lleno de clínicas de dentistas sin licencia, mafias y puestos de carne de perro para zampar. Como suele decirse, una imagen vale más que mil palabras, así que...pasen y vean:














Una obra maestra de la arquitectura, qué demonios.

Al mismo tiempo, tenía pequeños bajones emocionales relacionados con alguna que otra amistad, así como con el entorno del instituto (profesores, saber que todo estaba bastante negro en relación asignaturas, etc).

Estaba tan agobiado, que me puse los cascos, subí el volúmen al máximo y empecé a dibujar rallajos, edificios, estructuras sin sentido...luego dije "¿perspectiva? ¡eso es para estirados!" y comencé a dar forma a esos rallajos sin sentido hasta convertirlos en...mi forma de expresarme.


Cuando me da la depre y necesito una vía de escape, recurro siempre a este tipo de dibujos; dibujar estructuras imposibles y el placer visual que da la combinación de líneas tan (casi) perfectas, es algo sublimemente inefable. ¿El propósito? bueno, a parte de escapar de la realidad, quiero plasmar esa tristeza y rabia que siento mientras dibujo, además de intentar provocar una pequeña sensación de agobio.

¿Lo gracioso de esto? normalmente, a no ser que sea muy sencillo, si le enseño cualquier dibujo a alguien, no va a saber decirme lo que es. En la mayoría de los casos, ni aún explicándolo lo pillan :D

La forma de verlo ha ido cambiando: empezó con una serie de normas (el uso abusivo de líneas, que la perspectiva se haga como le venga a uno en gana, etc), pero hay una Regla de Oro:


"Los dibujos Kowloonistas sólo serán aceptados como tal si la persona que ha realizado dicho dibujo estaba triste o enfadada. No hay punto intermedio."

Dicho esto, paso a subir algún dibujillo:

un autorretrato

Una ciudad imposible que se comprime y se expande al mismo tiempo

Este dibujo es especial: si le das la vuelta cambia ligeramente



una estación espacial 

Una ostra espacial que lucha por sobrevivir mientras un tecno-pez intenta apoderarse de ella


Como véis, la cosa va desde lo mínimamente perceptible, a lo totalmente abstracto. Dicho esto, me largo a dormir.

Bendiciones y buenas noches

El Kowloonismo